(AGO
22 - AGO 24 2006)
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BUSQUEDA
INTERIOR
La ilusión de la paz
"La paz obtenida con la punta de la espada no es más
que una tregua".(Proudhon)
Gracias a Dios,
en los últimos días han disminuido los niveles de
violencia en nuestro país, parece ser que las medidas de
control de los organismos del orden público y los decretos
gubernamentales, han logrado amedrentar a las personas que cometían
actos de violencia. Para la familia dominicana esta calma representa
una esperanza dentro de la angustia y la incertidumbre de los recientes
actos delictivos.
Sin embargo, son muy lamentables los sangrientos enfrentamientos
que están ocurriendo en el medio oriente y el intento de
atentado terrorista que fue descubierto en el aeropuerto de Inglaterra.
Creo que la ilusión de la paz está todavía
muy lejos para vislumbrarse y no podemos dormirnos en nuestros laureles.
Pues debemos entender que la violencia tiene múltiples causas
y que algunas de ellas están dentro de nosotros mismos.
Quizás sin darnos cuenta, nosotros creamos vibraciones negativas
con nuestros pensamientos, palabras y el modo de comportarnos; con
lo cual atraemos ese mismo tipo de energía hacia nosotros.
Sencillamente cosechamos aquello que sembramos. Si diariamente albergamos
sentimientos de enojo, ira, egoísmo, rencor y venganza, hacia
otras personas, estaremos atrayendo lo mismo hacia nosotros.
Según la creencia de la reencarnación, cuando una
persona experimenta patrones de violencia y maltrato en vidas pasadas,
generalmente, continúa comportándose como tal, hasta
que rompa el ciclo kármico y adquiera la conciencia de que
la violencia sólo sirve para perpetuar el sufrimiento, dado
que en nuestra naturaleza original no somos seres violentas, sino
que somos seres de paz y de amor.
Solo cuando llegamos a comprender que todos somos iguales, dado
que estamos conectados como seres espirituales, y que, por lo tanto,
debemos tratarnos con amor y compasión, es que dejamos de
comportarnos de manera violenta.
Tal como Dios nos revela en el Libro de la Sabiduría del
Tercer Testamento: "¿Cuándo llegaréis
a alcanzar la paz del espíritu, si ni siquiera habéis
conseguido obtener la paz del corazón? Yo os digo que mientras
la última arma homicida no haya sido destruida, no habrá
paz entre los hombres. Armas homicidas son todas aquéllas
con las cuales los hombres se quitan la vida, matan la moral, se
privan de la libertad, se quitan la salud, se arrebatan la tranquilidad
o se destruyen la fe."( De Enseñanza 119, 53)
¿Quién de nosotros no ha utilizado alguna vez, una
o varias armas homicidas contra la moral, la libertad, la salud,
la tranquilidad o la fe, lesionando la paz en nosotros mismos o
en los demás?
El Señor, continúa revelándonos lo siguiente:
"Si la Humanidad soberbia e insensata meditase y orase, se
daría cuenta hacia dónde se está encaminando
y detendría sus pasos; mas no puede hacerse plena luz en
su espíritu, porque le ciegan los odios y las ambiciones.
Orad, todos los que deseen formar parte del pueblo de la paz; acercaos
a la luz todos aquellos que deseen tender una mano fraternal a sus
hermanos para salvarlos." (De Enseñanza 119, 53-56)
En las manos y en los corazones de cada uno de nosotros está
la llave que nos conducirá por el sendero que nos permita
llegar a disfrutar plenamente la luz de nuestro espíritu,
para que algún día "la ilusión de la paz"
se convierta en una hermosa y eterna realidad.
La autora es Psicóloga e investigadora espiritual.
Email: cfelipe_inoa@hotmail.com
Editorial
César
José, gobernador provincial
Proponerse alcanzar una meta y lograrlo, llena de satisfacción,
de orgullo, motiva a seguir hacia delante; al tiempo que se adquieren
responsabilidades que hay que cumplir sin poder eludirlas. La gobernación
provincial proyecta al incumbente, lo encumbra a la cima, siempre que
reciba el apoyo del gobierno central, distribuya atenciones a los ciudadanos,
sin prepotencias, sin creerse el Dios, el omnipotente, el infalible,
el que todo lo puede. Han triunfado varios desde esa posición,
pero otros que ha llegando en vez de sumar comenzaron a restar aunque
personalmente les haya ido bien, políticamente han fracasado,
no así frustrados, ya que ellos mismos han sido los responsables
al sembrar y cosechar.
No sólo la humildad garantiza el éxito, sino echar un
lado el grupismo político respondiendo a todos, y no a los que
en el mañana puedan servirle al gobernador. Incumbentes de esa
posición han observado una conducta errada, aunque entienden
actúan correctamente, porque obtienen ganancias, triunfos políticos
dentro y fuera de su organización, pero al final han tenido que
morder el polvo de la derrota, porque no sólo se gana con ser
popular o lograr una meta; en el mundo político, empresarial
y social también se planifican propósitos y objetivos,
en política no todo se gana a corto plazo, sino en el tiempo
preciso, y para ello no debe ni puede haber desesperación porque
finalmente todo el devenir será el resultado de lo que se ha
hecho y la preparación del individuo sin desesperarse para alcanzarlo.
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