EDITORIAL
Un
año que termina
Al
término del año 2002 los puertoplateños hacen la evaluación
correspondiente se colocarían en el filo de la navaja, sencillamente porque
han sido muchas las cosas que lograron convertirse en una realidad, aunque se
crearon las expectativas al terminar el año 2003. Pese a ello, hay que
seguir hacia delante, sin dejar de decir lo que debe y tiene que decirse. Siempre
se ha dicho que las críticas constructivas trazan pautas cuando se quiere
avanzar, pero en materia política los críticos son condenados, no
por la justicia, sino por funcionarios y aliados a un gobierno que no aceptan
señalamientos independientes sobre lo que debio hacerse y no se hizo.
El
movimiento económico de la costa norte está cifrado en la actividad
turística, los esfuerzos realizados el año que termina, tanto por
el sector privado como el oficial no han sido suficientes para lograr salir de
la crisis creada por diversas razones y en la que todos tienen parte de responsabilidad.
Se requiere de más y mayores esfuerzos el proximo año y para ello
se imprescindible disponer de una cantidad de dinero para hacerle frente, el gobierno
depositó en manos del doctor Rafael Suberví Bonilla un millón
de dólares para la promoción internacional, y solicitó al
sector privado su aportación, se comprometieron y finalmente no lo hicieron
con el pretexto de que hay que ordenar la casa para recibir turistas, olvidándose
que las promociones no tienen efecto inmediato y que podría comenzarse
a trabajar dentro y fuera en la promoción.
La situación de la
vía Gran Parada Cabarete, cuyos trabajos se iniciaron pero fueron dejado
a medias, es un punto negativo para el turismo que no podrán justificar
las autoridades del gobierno, aunque lo quisieran. Nunca antes se había
registrado una bajo ocupación como este año en los hoteles de la
zona, lo que es del dominio público. Es harto conocido el resultado a favor
del turismo que garantiza la existencia de centros para convenciones, de lo que
se carece en la zona, por lo que debe hacerse un esfuerzo combinado, sector privado
y público para lograrlo y seguro constituirá un elemento positivo
para recuperar el dinamismo turístico.
Ahora se estableció que
una empresa internacional se encargará de la estrategia para lograr salir
de la crisis, quiera Dios que ese plan estatégico no se detenga y que en
las primeras semanas de enero se pueda contar con el arma que echara a correr
nuevamente el tren turístico en la costa Norte, especialmente Cabarete,
Sosúa, Puerto Plata y Luperón y que los inversionistas y líderes
hoteleros se unan a la Secretaría de Estado de Turismo para que las haga
efectivo cuanto antes.
La amenaza de construccion de una terminal turística
en el puerto local no se materializó, ahora al final del presente año
se anuncia que otra compañía está interesada y el gobierno
ha puesto su empeño para lograr que se haga. Tendremos que esperar, pues
aún no se ha otorgado la concesión solicitada y sólo falta
ponerse de acuerdo en la cantidad de años por la que se otorgará.
Una
provincia que maneja casos millonarios en la administración judicial se
desenvuelve en medio de un chiquero que sirve como sede para todos los departamentos,
incluyendo los principales juzgados, debido a que el gobierno no ha terminado
un moderno Palacio de Justicia que comenzó hace cuatro años, lo
que podría considerarse injustificable. Se anuncia nuevamente que será
terminado en el 2003, que está etiquetado como un año político,
ya que los candidatos de todos los partidos deberán ser escogidos. Debe
recordarse que una ley, fruto del esfuerzo de los legisladores del pasado período,
encabezados por la hoy gobernadora Ginette Bournigal, que elevó de distrito
judicial a departamento a Puerto Plata, no ha sido puesta en marcha debido a que
no existe un Palacio de Justicia que permita el funcionamiento de la Corte de
Apelación, dos cámaras, civil y penal, más un juzgado de
paz y un otro juzgado de instrución. El Colegio y particularmente la mayoría
de los abogados que ejercen en Puerto Plata, hasta han realizado manifestaciones
públicas desde que se inició el gobierno perredeísta.
Diversas
han sido las obras que no ha reiniciado el gobierno de Hipolito Mejia, aunque
debe reconocerse que los funcionarios y dirigentes del partido oficial han hecho
esfuerzos y peticiones constantes para lograrlo, sin que hayan tenido éxito.
Carreteras y puentes importantes como la que va de la pista Puerto Plata Santiago
hacia Guzmán y Cambiaso, que uniría al municipio de Luperón.
La de Imbert Guananico casi termina, faltando solo unos tres kilómetros
de asfalto. Pero que decir de la del Cupey, que suerte han tenido los habitantes
de todos esos lugares, en todos los gobiernos se reinicia, pero en los últimos
tres no ha terminado. Caminos vecinales y pequeñas obras han sido levantadas
en casi todos los municipios. Particularmente los síndicos han hecho un
extraordinario aporte a sus respectivos municipios, contanto con la ayuda oficial
y otras veces buscándosela. Centros asistenciales, hospitales y dispensarios
se han edificado y la política de entrega gratuita a los pequeños
cosecheros por la Secretaría de Estado de Agricultura también ha
sido un éxito.
La materialización de la ejecución de los
trabajos de urbanización de los barrios Padre Granero y Bello Costero,
es un de los puntos positivos del gobierno y ha de esperarse que no se detenga
hasta lograr el objetivo.
El estadio José Briceño, piedra angular
para lograr materializar el deseo de los puertoplateños de verse representados
en el béisbol de inverno con los Delfines del Atlántico o como quiera
llamarse a un equipo profesional, aunque el presidente prometió en campaña
que eso sería solucionado, han pasado dos años y cuatro meses y
el trayecto luce oscuro y no se vislumbra una luz que lleve esperanza a cada amante
del deporte. La apatía ha sido tal que el mandatario no ha dispuesto la
continuación de los trabajos de reacondicionamiento del parque de pelota,
lo que ha sembrado la preocupación y desdice mucho de la palabra de Hipolito
Mejia. El gobierno peledeista de Leonel Fernández, fue acusado de haber
realizado mega-proyectos en la capital y dejar abandonadas las provincias, pero
resulta que ahora los beneficios de la nueva política no han llegado a
Puerto Plata como se esperaba, no obstante haberle dado el voto al partido oficial
para elegir al presidente y vice presidenta y ratificarlo con la elección
del senador, dos diputados y los ocho síndicos de la provincia en las elecciones
del 16 de mayo pasado.
En esta ciudad de Puerto Plata, municipio cabecera
de la provincia, por primera vez en los últimos años la ciudad volvió
a inundarse de basura por las fallas en retirarla, no por el Ayuntamiento, sino
por la empresa Termo Alcyon que apareció como la privatizadora de ese servicio
pero que se le puso fin a la situación cuando los regidores decidieron
rescindir el contrato que aún no ha sido esclarecido completamente y el
que no debió materializarse nunca.
Las calles de los principales barrios
y urbanizaciones se encuentran en pésimas condiciones, debido a que los
que desarrollon proyectos y venden terrenos pero no cumplen con las disposiciones
y las autoridades se hacen de la vista gorda o reciben algunas fovores y no exigen
el cumpliento que establecen las leyes. Por Suerte algunas compañías
que tienen al frente profesionales conscientes, han estado cumpliendo este año
y ha de esperarse que continuarán, pues es su línea de conducta,
aunque no el de las autoridades que en ocasiones se dejan narigonear por una recomendacion
política, lo que ha estado haciendole mucho daño a Puerto Plata.
La
celebración de los 500 años de fundación de Puerto Plata
logró parte de su objetivo, dinamizó la activida cultural y la Casa
de la Cultura realizó diversas actividades, aunque no ha recibido los recursos
para hacer cuanto ha querido. Restauró el faro, símbolo guía
que identifica a Puerto Plata y que constituye toda una historia, con la ayuda
de una empresa privada, pero no obtuvo el dinero para la adquisicion de la vieja
casa del general Gregorio Luperón, aunque el Presidente lo ha prometido
en varias oportunidades.
En el orden deportivo se dio inicio al rescate de
los juegos provinciales que en l979 inició un grupo de deportistas que
bautizaron como los juegos deportivos Luperonianos y que los principales dirigentes
han dicho que esos, que contaron con las participación de todos los municipios,
distritos municipales y algunas secciones, volverán a ser organizado por
la dirección regional de Sedefir y los dirigentes de las asociaciones y
clubes. Que así sea.
Decenas de puertoplateños se integraron,
no solo en el país, sino también en los Estados Unidos, Nueva York.
La actividad ha de seguir desarrollando e integrando un mayor numero de nativos
de la provincia, con una bueno promoción y el patrocinio de las empresas
propiedad de las hijos de la provincia donde quiera que se encuentren.
Para
el año se avecina es importante echar a un lado la indiferencia que caracteriza
a los puertoplateños ante situación que están llamados a
tomar partido y que se le ha criticado siempre, pero mantiene su posición.
Se
requiere de un liderazgo urgente en Puerto Plata, dinámico, sin cansancio,
persistente y perseverante, que inicie la tarea y se involucre en la soluciones,
no ncesariamente haciendo aportes de su propio peculio, sino logrando atraer a
los demás para que se produzca una integración que hoy más
que nunca se requiere, haciendo suyo el adagio de que de nada vale regalarle el
pescado al que lo desea, si no se le enseña a pescar. El Faro reitera sus
esperanza de que ese liderazgo lo asuma la Asociacion Empresarial y Comunitaria
Pro Desarrollo de Puerto Plata y para ello deberá abrir las puertas y darle
participación a muchos buenos y verdaderos puertoplateños identificados
con el desarrollo, sin importar su idelogía o religión, exigiendo
como condicion que sean líderes de un sector determinado de la sociedad
y extenderlo hasta los municipios fuera del cabecera. Es cuestión de realizar
un trabajo mancomunado, sin protagonismo, sino colocando los intereses colectivos
por encima de los particulares o de grupos. Sería un significativo regalo
en el año 2003.