Bienvenido 2003

Ha llegado el nuevo año 2003. Nacen nuevamente las esperanzas, el deseo de que los tropiezos del pasado no se repitan y que no hayan sido recibidos como obstáculo o derrotas, sino experiencias para organizarse mejor y enfrentar con éxito lo que pueda venir con el año nuevo.
Que el político haya avanzado en adquisición de conciencia para decir las cosas a fin de que no siga deteriorándose la imagen que ellos mismos se han encargado de hacer con denuncias que luego no pueden probar, pero que además prometan lo que estén en capacidad de cumplir, pues la democracia está herida y necesita reguperarse.
Se necesita que el gobierno realice cambios que garanticen que los dineros del pueblo estarán bien administrados y que los pueblos del interior serán más beneficiados, ya que ellos, los gobiernistas, los perredeistas, hicieron una campaña contra los mega-proyectos y la construcciones centralizadas en la capital que hizo el pasado gobierno. Pero además, la tranquilidad de los dominicanos tiene que garantizarse, no decir que tal porcentaje es corrupto, sino evitar que cada vez que termine un gobierno se repita la misma situación de investigar y apresar a supuestos corruptos y luego la justicia tener que libertarlos por supuesta falta de pruebas.
Hay situaciones que deben enfrentarse con éxito, y no les corresponde a los funcionarios locales, sino al gobierno central, vía directa con el Presidente o a través de los secretarios de Estado o directores de organismos descentralizados. que el esfuerzo de los puertoplateños funcionarios ha sido constante, pero desgraciadamente la decision final no está en sus manos.
El sector oficial y privado, políticos de todos los partidos, ayuntamientos de la provincia, autoridades religiosas, las instituciones laborales, comerciales, industriales, empresariales, juntas de vecinos, clubes deportivos y culturales, en fin, todos deben tomar como marco de referencia lo vivido en los años anteriores y abocarse ha prepararse para defender el futuro, construyendo un camino promisorio, con el poder que da la unidad entre los hombres.
El pesimismo es un aliado negativo que debe abandonarse ya. Si se piensa en el fracaso, ese sera el resultado final, pero si por el contrario se actúa con optimismo, el éxito acompañará siempre a los puertoplateños. Qué se quiere, tiene que ser la primera preocupación y dar el paso para su consecución, como llegar, cual es el camino a tomar, como hacerlo para lograr alcanzar lo deseado. Son parte de los puntos a evaluar y determinar su escogencia, pero no dejarlo para luego y mucho menos mantenerse teorizando, es cuestión de acción que ya obliga al puertoplateño a hacer uso de ella, pues estamos a tiempo para salvar la nave a la deriva y lo que se teme, si nada se hace, es que pueda naufragar.
Donde hay lucha hay sacrificio, no solamente económico, puede sacrificarse el egoismo, el orgullo, la tosudez de no participar en jornadas beneficiosas para todos los puertoplateños, por el hecho de que quien hizo la propuesta no es santo de su devoción. Usted y su conciencia deciden si arrastrar la indiferencia ante la situación que pinta un negro porvenir, un futuro incierto, inseguro o dar un paso por y para la unidad a favor de Puerto Plata. Se lo dejamos de tarea dándole la bienvenida al nuevo año 2003 que será negativo o positivo dependiendo de lo que usted se proponga en estos 365 días que acaban de comenzar.