JORGITO
MEDINA
Un
personaje que ha sabido sortear grandes contiendas y que ha mantenido la esencia
pueblerina de su ascendencia.
Lo
conocimos, Enrique y yo, cuando nos radicamos en este pueblo, al regresar de nuevo
hacer caminos. Estaba recién casado con Jaqui, una mujer de mucha estirpe
y gran mesura. El como Enrique, procede de otras latitudes del país, de
ahí tal vez, esa facilidad para entablar buena amistad que llegó
a convertirse en una relación comercial que cuajó en ese tiempo,
en buenos dividendos para poder sortear nuestras necesidades.
Su procedencia
me hizo fácil el poder relacionarme de inmediato, ya que había compartido
una buena amistad con su hermano César en los años aciagos de mi
vida, donde la realidad que me rodeaba hacía que en la capital donde vivía
gozara del intercambio y la buena voluntad de aquellos periodistas que trabajaban
en diarios de circulación nacional que se prestaban a poder difundir los
reclamos en contra de la represión a que se nos sometía por nuestra
militancia política de izquierda de ese momento.
Cuando llegamos a vivir
aquí, comenzamos a compartir con mucha gente, dentro de ellas, con Jorgito
Medina, que hoy se ha convertido en un puertoplateño más, difícil
de desarraigar de nuestra patria chica.
Ha sido una pelea dura la que ha tenido
que librar, para adaptarse, manejar sus exabruptos, entender a la gente, conocer
la idiosincrasia de este pueblo y valorar la familia que escogió para perpetuar
su legado de familia. Por tener una mujer de gran categoría, como me gusta
describir su compañera, pienso que a Jorgito se la hecho fácil no
sucumbir a su temperamento y poder seguir adelante después de cada encrucijada.
Pienso
que ha sido un amigo especial, que hay que entenderle, en la justa magnitud de
su categoría. No me puedo quejar de sus afectos, porque siempre, en cualquier
situación de dificultades, ha sido un sostén valioso en la defensa
de nuestra imagen.
Me gusta ver a Jorgito en la parte ideal de su estructura
humana. Con sus tres hijos, que forman parte integral de su existencia, donde
ha podido escalar con gran sentido práctico, en la parte mas cimera, para
sustentar con su trabajo y capacidad productiva, el nivel social de su familia.
A
Jorgito lo tengo en la agenda natural de mis afectos, y quiero compartir con él,
con Jaqui y su familia un abrazo especial en estas Navidades.
santosm28@hotmail.com